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Cartapesta o papel maché ¿es lo mismo?

El primer artículo que subimos al blog en este 2016 tiene mucho contenido. Comenzaré diciéndoles que la duda sobre cartapesta y papel maché surgió el año que dejamos, cuando intercambiábamos correspondencia con una entusiasta visitante de este blog, así que lo mejor es aclarar los términos y ver las técnicas para comprender de qué hablamos, y por qué no, quizás otras personas comiencen a usarla.
Esculturas en papel maché de Elvira Etcheto
Veamos:

CARTAPESTA
Es un término originario de Italia para denominar la técnica en la que se utilizan trozos de papel, cortados a mano y unidos por medio de adhesivo para formar objetos. Se deben superponer las capas de papel, dejando secar una de otra por lo menos por un lapso de 2 horas. Como mínimo debemos tener cinco capas, las que al endurecerse ofrece un resultado final resistente y una superficie rígida. A mayor cantidad de capaz mayor será la rigidez, dando un resultado semejante al de cartón piedra.
Se utiliza para realizar figuras de todo tipo, como por ejemplo máscaras, adornos, esculturas, marcos, jarros, bandejas, etc.
El adhesivo ideal es la cola vinílica. En este proceso es habitual que se utilicen papel de diarios por ser maleable, pero pueden usarse otros tipos de papel.
Una vez seco, se usa una lija fina para alisar la superficie y finalmente se decora con pinturas. Para mayor durabilidad se aplica barniz como última etapa del proceso.

PAPEL MACHÉ
Es la técnica en la cual la base es pasta o pulpa de papel para moldear el objeto o forma que se desee. Esta técnica artesanal antigua, es originaria de China, India y Persia, para elaborar objetos (muebles y juguetes).  Su denominación proviene de la expresión francesa papier mâché (papel masticado o machacado).
En 1722 el escocés Henry Clay obtuvo una patente para la fabricación en pasta de papel de muebles, puertas, lámparas, etc.  A mediados del siglo XIX, el papel maché se utilizo mucho en Inglaterra y en Francia. Joshua Bettridge de Birmingham fue el más famoso fabricante de muebles en papel mâché, exporto sus muebles al mundo entero. En la misma época, en Francia, Pierre Adt abre una fábrica con esta técnica y se especializa en la realización de objetos de arte para la mesa (cestas para el pan, bandejas, cajitas).  (1)
Hay varias recetas para lograr la masa de papel maché, les comentaré una muy sencilla cuyos materiales son: Papel higiénico – Agua  - Cola vinílica - Tiza en polvo - Aceite neutro o vaselina.
Se corta manualmente el papel higiénico. Se colocan los trozos en una olla con agua y se hierve unos 15 minutos. Se deja enfriar y se procede a colar. Se prensa para quitarle el exceso de agua. Se desmenuza la pasta y se agrega pequeñas cantidades de agua. Se coloca en un recipiente y se agrega la cola vinílica y la tiza en polvo. Las cantidades varían dependiendo el tipo de papel, la humedad ambiente y la temperatura. Se amasa agregando pequeñas cantidades de aceite o vaselina, hasta lograr una masa lisa que permita estirarse con la mano o rodillo.

Ahora que aclaramos los términos y técnicas, volvemos a retomar el inicio de la nota donde les contábamos que intercambiábamos mails con una de nuestras seguidoras, y allí descubrimos a  Elvira Etcheto, una persona sencilla y alegre, que habla con naturalidad y nos muestra sus trabajos. Elvira nació en Rauch (Provincia de Buenos Aires, Argentina) y desde hace muchos años se radicó en Chascomús, donde se casó y formó una familia, compuesta por cinco hijos y actualmente sumó  ocho nietos (como ella dice “todos varones”).

De buzones y alcancías

Si soy de otra época. Soy de cuando había buzones rojos y negros en la esquina. De la época en la que se compraban las estampillas y las teníamos en casa, junto a los sobres y el papel carta. Y si bien, también me acostumbre a los mails, los mensajes, los párrafos en 140 caracteres, los comentarios breves, los +1 en Google Plus o los Me gusta de Facebook  a modo de saludo, añoro las cartas, esas que se imprimían con tinta y en la que usábamos la caligrafía más prolija.



En ese recordar, extrañé una alcancía con forma de buzón que tenía a mis 5 ó 6 años. Era un buzón idéntico a los reales.

Esquema de las dimensiones
de un antiguo buzón argentino
Para quienes no los conocieron en su esplendor les cuento que los buzones medían un poco más de 1.5 metros. Por sobre la vereda, los primeros 30 centímetros eran de cemento armado, pintado en negro. Ahora sé, que por debajo de la vereda existían otros 70 cm de cemento, lo que equivalía a una base de 170 kilos. Eran de hierro fundido en la parte superior (denominadas cabeza y garganta) con un peso de 74 kilos en ese sector, mientras que el cuerpo del buzón consistía en una chapa de hierro de 5 milímetros de espesor, llegando a pesar otros 56 kilos. (1)
Los primeros buzones cilíndricos se instalaron en Argentina en  el año 1892 (2).
Los invito a conocer algunos buzones sobrevivientes en Blogs de la gente (3)

No se que destino tuvo mi alcancía buzón, pero sentí ganas de crear una y para ello les voy a mostrar como reciclar.

Gracias a que tengo un hijo fanático de las Papas Pringles, pude acceder a estos hermosos tubos de cartón. Necesité además Masilla Epoxi para Artesanos (marca Parsec). Acrílicos de color Rojo (Holly berry) y negro. Pinceles y barniz mate en aerosol. También necesitaremos un cortante y materiales plásticos como una bandeja sin borde, para trabajar la masilla.
Lo primero que hice fue marcar en lápiz la altura que dejaría para la cabeza, la garganta, la puerta y la base de la alcancía.
Con el cortante, marque la boca del buzón.
La masilla que utilicé en este proyecto tiene dos componentes que deben unirse en partes iguales y amasarlos, dándoles el formato que uno necesita.
Con tiras, fui adornando la cabeza y la garganta del buzón. Con otros rollitos de masilla el borde de la boca, por donde ahorraremos.
Lo último fue la puerta del buzón, que es un rectángulo al que le marqué un orificio semejante a una cerradura y en el lateral, con dos pequeños trozos de masilla, asemeje las bisagras.

Proceso para crear nuestro buzón

La masilla se adhiere con facilidad al tubo de cartón y no necesita ningún tipo de pegamento. Sólo debemos dejarla secar. Una vez listo, pinte con dos manos de acrílico rojo, incluyento la base y la tapa.
Buzones alcancías con envases reciclados.

Por último, agregué a la base y la primer franja, por debajo de la puerta, el acrílico de color negro.

Buzón alcancía reciclado de Tutorial de Artesania

En caso de no tener masilla epoxi pueden reemplazarlo con porcelana fría.

Para quienes no se decidan a realizar este proyecto pero quieran un lindo buzón, les comento que en San Miguel, Provincia de Buenos Aires, existe un artesano entelador, que entre sus obras realiza unos increibles buzones, llamados Buzonelas. Mauricio Uldane, es su creador. No se pierdan su blog y de paso conocen las distintas dimensiones de sus buzones y cómo los usan para actividades sociales.

En este trabajo, 100% artesanal y por gusto de hacer cosas para uno, con nuestras propias manos, pero con la mente llena de sueños les dejo un poema sobre El Buzón, escrito por Umma1 (4) que descubrí en su blog En la búsqueda de Avalón.

Era rojo en ese entonces
como el rubor, como la ira.
Guardaba aleteos de deseo
y languidez de desencantos.

Era rojo en ese entonces
como la pasión, como el infierno.
Como debía ser la espera y el anhelo
de las novias veladas, de las viudad pretéritas.

Era un tierno galeón con tesoros secretos,
navegando en la quietud de un tiempo diferente
con honduras de paciencia
y requiebros de sobres
con terciopelo azul por dentro.


Fuentes:
(1) Buzonelas de Mauricio Uldane. 
(2) El correo Argentino y sus buzones por OPin 
(3) Imágenes de buzones por tp2groisman 
(4) Poema de Umma1 
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